En
Ascuas siempre es de noche. La ciudad ha sido construida bajo tierra y
las únicas luces que la iluminan doce horas al día provienen de las
farolas. Más allá de la ciudad se encuentran las Regiones Desconocidas,
que nadie ha explorado todavía. Los habitantes de Las Ascuas han vivido
confortablemente durante doscientos cincuenta años, mientras sus
comercios han estado bien abastecidos. Pero llega un día en que poco a
poco, dejan de estarlo; y para colmo las luces de las farolas y todos
los focos empiezan a parpadear. Todos se preguntan qué pasará cuando el
generador central, que funciona gracias a un río subterráneo, se
estropee del todo. Lina, una niña de trece años, acaba de empezar a
trabajar como mensajera, y ello le facilita el acceso a ciertos
secretos. Será dicha niña junto a su amigo Doon, un niño que se ocupa
de reparar las tuberías bajo tierra quienes intenten aprovechar sus
respectivos oficios para tratar de hallar una salida a la desesperada
situación en la que se encuentran.